jueves, mayo 27

Conclusión


Una vez acabada la particular ceremonia del té, me pidió que antes de recoger me desnudara igual que lo había hecho antes él. Demoré más de media hora en recoger, lavar y secar a mano dos tazas … y desnudarme. Lo miré, lo recorrí palmo a palmo con la mirada. Vi su erección comenzar y crecer hasta más allá de su límite. Vi gotas de sudor resbalar por su cuello. Sentí mi humedad una vez más chorrear y una gota acariciar mi pierna. Noté mi sexo latir una vez más como un caballo desbocado, mi corazón acelerarse al punto de desear llorar de amor por ese hombre. Me contuve.

Caminé en silencio hacia el salón y mirándole a él mirarme desde la cocina me acaricié los pechos y los muslos con total ausencia de prisas o celeridades.

Se acercó a mí como un gato al acecho. Dibujó el contorno de mi cuerpo y su mano se deslizó por mi anatomía, de pie, entregada, a su merced.

Temí que fuera tarde hasta para implorar, pero vi su sexo elevado deseoso de mi. Me giró y me apoyó sobre la pared y levantó mi pierna penetrándome en cámara lenta un par de veces. Se despojó de mí y fue a sentarse al sofá. Me hizo hueco. Mientras besaba mi cuello acariciaba mi clítoris pidiéndome que mirase su mano sobre él. Deslizó sus dedos dentro de mi más profundo ser con rapidez, luego despacio hasta detenerse justo en el punto donde empieza a comenzar la vertiginosa montaña rusa de sensaciones.

Me giró dejando mi retaguardia expuesta y mojó mis partes con mis propios jugos. Metió un dedo, luego dos arrancando gemidos de dolor. Me embistió duramente mientas su dedo rodeaba mi clítoris enorme, mojado, expuesto. Grité, gemí, gocé, sufrí poniendo fin la la tortura auto-impuesta que mis fantasías habían provocado.

3 Sensuales comentarios:

eltramonta dijo...

La ceremonia del té es una excusa en occidente, pero en oriente, ha sido creado este té que vos diseñás desde la imaginación, rojo de pasión, encendido de sexo, deseoso de penetración, de dolor que extasía, y de un orgasmo que invade cada una de las partes de tu cuerpo.Yo habitualmente tomo café, en ocasiones un brandy, un cognac de 12 años,frecuentemente un malbeck, vino rojo sensual que penetra por la garganta y baja hasto los sexos predispuestos, recordando las vendimias de las uvas sobre el cuerpo...
pero AL DIABLO con todos esos brebajes!invitame a tomar el té, por favor.

ANDROMEDA dijo...

que excitante!!!!
besos!!!

NEROX dijo...

mmm qué buenos tus textos!! yo acabo de llegar a estos círculos de sensualidad, y tu blog es uno de los más interesantes que he encontrado hasta ahora, así que lo añado a mi lista, porque pienso regresar...

Escribes y describes muy bien, haces fluir la imaginación y los instintos a mil por hora, y a mí me has puesto mazo cachondo con este relato (que además es breve, directo y a la vez sutil, como a mí me gustan).

Un mordisquito! XP