miércoles, junio 9

Isabel III


La historia con Clara nos dejó con ganas de más. A mí, porque el morbo de que Fran me viera con una mujer sin siquiera tocarse, me podía. A Fran, porque verme tocar, lamer, gozar de una mujer bella lo volvieron loco.

Tan loco que nada más irse Clara, me regaló una serie de orgasmos que me dejaron fuera de juego al poco tiempo.

Ese viernes me quedé en su casa. El sábado por la mañana sonó el teléfono de su casa.

Debe ser Isabel para pasar a recoger una carpeta por su casa. Cógelo. Sabe quién eres.

“¿Y quién soy?”

Mi mujer, ¿quién más, cielo?”

Silencio …

Si, dígame…

Isabel efectivamente tenía la carpeta de la que hablaba Fran, así que le sugerí ir a recogerla los dos a su casa.

Nos invitó a pasar. Nos negamos de plano, pero insistió. Un aperitivo, sugirió. Nunca pensé que fuera una mujer tan guapa.

3 Sensuales comentarios:

SOY AMBAR dijo...

ohhh...mas y mas...si!!!!

Danielle dijo...

Me encantó!

Lunna dijo...

Letras que desprenden sensualidad, llegando a saborear las caricias.

Besos.

Lunna.